La riqueza de los humanos – Ryan Avent

Introducción

Ryan Avent es un periodista económico estadounidense que ha desarrollado la mayor parte de su carrera en The Economist, donde entró en 2009 como editor de economía digital, pasó en 2011 a corresponsal económico y en 2015 fue nombrado editor de noticias. Durante seis años firmó Free Exchange, la columna y el blog de análisis económico de la publicación. Antes del periodismo trabajó como consultor económico y como analista sectorial en la Oficina de Estadísticas Laborales de Estados Unidos, un detalle que se nota: maneja con soltura las series de empleo, productividad y salarios sobre las que apoya casi todos sus argumentos. Tras quince años en la revista, hoy dirige el área de comunicación de una gestora de inversión en Nueva York.

El libro tiene 379 páginas, está publicado por la editorial Ariel y la primera edición española es de marzo de 2017. El original, The Wealth of Humans: Work, Power, and Status in the Twenty-first Century, apareció en septiembre de 2016 y fue el primer libro extenso de Avent. Esa fecha importa para leerlo bien: se escribió durante el año del Brexit y de la campaña presidencial estadounidense, y el intento de explicar económicamente ese terremoto político recorre todo el ensayo.

¿Cómo está estructurado el libro?

Presenta 4 grandes bloques cada uno compuesto por tres capítulos, doce en total. Los bloques son los siguientes:

1. La revolución digital y la abundancia de la mano de obra

2. La dinámica de la economía digital

3. El fracaso de la economía digital

4. De la abundancia a la prosperidad

Los 4 bloques tienen un porcentaje similar de desarrollo y son muy independientes: aunque se realizan algunas conexiones entre ellos, las cuestiones tratadas en cada uno son diferentes. Conviene avisar de que no es un manual: no hay cuestionarios, ejercicios ni resúmenes de capítulo. El único aparato adicional es un ensayo bibliográfico final y un índice analítico, así que todo el peso recae sobre el texto corrido.

¿Qué nos puede aportar este libro?

Se trata de un ensayo en el que se exponen algunos bocetos de cómo podrían ser las sociedades en función del tipo de trabajo que desempeñemos en el futuro, y que responde a muchas cuestiones macroeconómicas que han surgido en los últimos años: por qué los salarios llevan décadas creciendo menos que la productividad, por qué los tipos de interés siguen en mínimos o por qué el descontento se ha canalizado políticamente como lo ha hecho.

Es muy interesante la descripción y definición del capital social que se realiza, y el libro proporciona muchos ejemplos de la progresiva importancia que adquiere este capital. Avent le dedica un capítulo entero y lo usa como pieza central del argumento.

También resulta muy interesante el análisis que se realiza sobre el crecimiento de las economías emergentes —el capítulo sobre hiperglobalización y los países que nunca terminan de desarrollarse—, y cómo el capital social seguramente impacte en dicha capacidad de crecimiento en los próximos años. La tesis incómoda es que la vía clásica de despegue vía industria exportadora se está agotando antes de que a esos países les dé tiempo a recorrerla.

¿Cuáles son los mensajes más importantes?

Si bien hace unos años que se anuncia una auténtica revolución industrial, ésta todavía no ha llegado, aunque lo va a hacer de forma inminente puesto que la informática se ha convertido en una tecnología de uso general (el término técnico es general-purpose technology): como la máquina de vapor o la electricidad, no mejora un sector, sino que reorganiza todos a la vez y con décadas de retraso respecto a su invención.

Este hecho va a causar un tremendo cambio que hará que exista mucha mano de obra poco cualificada disponible en el mercado. Esta abundancia de mano de obra puede llevar a un sector muy grande de la población a tener que conformarse con salarios muy bajos; tal vez si se ejerce una fuerte negociación puedan subir los salarios, pero puede llegar un punto en el que a las empresas les compense automatizar los trabajos, por lo que la situación sería aún peor. Avent lo plantea justamente así, como una trampa: cuanto más se encarece el trabajo humano, más rentable resulta sustituirlo.

Las empresas cada vez en mayor medida van a ser organismos de procesamiento de información. En esta situación aparece como componente diferenciador el capital social, que es el conocimiento que acumulan las personas pero que solamente tiene valor en un contexto determinado. De ahí una conclusión poco intuitiva: buena parte de lo que gana un trabajador no depende de lo que sabe, sino de la organización dentro de la cual lo sabe.

La revolución digital puede generar una nueva distribución de la riqueza, haciendo que esta se polarice aún más —las rentas más altas tendrán progresivamente más porcentaje de riqueza—, lo que puede llevar a un gran estancamiento, ya que las capas con salarios inferiores destinan mayores porcentajes de sus sueldos al consumo. Es lo que la literatura económica llama estancamiento secular, y Avent le dedica un capítulo completo. El auge en los últimos años de los populismos y nacionalismos está muy relacionado con este fenómeno.

En el último bloque se aportan algunas ideas para que las personas con rentas más bajas puedan tener un mínimo de recursos, analizando las consecuencias de subir el salario mínimo o de establecer una renta básica, incluida la posibilidad de condicionarla a algún tipo de aportación social.

¿Cómo es la lectura?

Se trata de una lectura lenta: cada capítulo es conceptualmente denso, especialmente en el último bloque, donde se introducen además cuestiones políticas. La escritura es buena —se le nota el oficio de columnista, con buenas metáforas y reportaje de campo—, pero la densidad no viene del estilo sino de la acumulación de argumentos macroeconómicos encadenados. No es un libro para leer en diagonal ni a ratos sueltos.

¿Por qué leer este libro?

Imprescindible para personas que trabajen en Recursos Humanos o funciones afines, puesto que se abordan temas muy interesantes tales como la cronología de las negociaciones sindicales en los dos últimos siglos o el impacto del capital social en las empresas. Es también un buen libro para quien dirige equipos y quiere entender por qué el valor de una plantilla no es la suma del talento de sus integrantes.

Lo que lo diferencia de otros ensayos sobre automatización es que no se queda en el catálogo de tecnologías ni en la pregunta de cuántos empleos desaparecerán. Avent se ocupa de la parte que casi todos esquivan: cómo se reparte lo que la tecnología produce, y qué pacto social hace falta para que ese reparto no acabe en conflicto.

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Ficha del libro

Título original: The Wealth of Humans: Work, Power, and Status in the Twenty-first Century (edición británica: Work and its Absence in the Twenty-First Century)

Autor: Ryan Avent

Traducción: Gemma Deza Guil

Editorial: Ariel (Grupo Planeta)

Año: marzo de 2017 (1.ª edición española); original de 2016

Páginas: 379

Portada del libro La riqueza de los humanos de Ryan Avent.
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