Aprenda optimismo – Martin E.P. Seligman

Introducción

Martin E. P. Seligman (Albany, Nueva York, 1942) es un psicólogo y escritor norteamericano y es el padre de la psicología positiva. Se doctoró en la Universidad de Pensilvania en 1967 y allí sigue: es Zellerbach Family Professor of Psychology y dirige el Positive Psychology Center. Dirigió unos catorce años el Programa de Formación Clínica del Departamento de Psicología y en 1998 presidió la Asociación Americana de Psicología (APA), cargo desde el que impulsó la psicología positiva como campo científico.

El libro se publicó en 1990 en Nueva York con el título Learned Optimism: How to Change Your Mind and Your Life; en castellano se edita en la colección Clave de Debolsillo. La edición que manejo tiene 370 páginas, aunque las reediciones posteriores figuran con 376.

¿Cómo está estructurado el libro?

Se compone de tres secciones diferentes y de 15 capítulos en total.

La primera sección se titula «La búsqueda» y es la parte que presenta más densidad de conceptos: los primeros pasos y experimentos, y el desarrollo de los aspectos fundamentales que soportan que el optimismo puede ser la mejor solución para prevenir la depresión.

La segunda sección se denomina «Los dominios de la vida» y trata sobre las aplicaciones del optimismo en distintas facetas: la escuela, los deportes, el trabajo y la salud.

La tercera sección trata sobre «Cómo pasar del pesimismo al optimismo» y detalla diferentes técnicas para conseguir una pauta explicativa optimista.

Incorpora además cuestionarios autoadministrados con sus plantillas de puntuación —el central es el test derivado del ASQ, Attributional Style Questionnaire—, ejercicios de refutación de creencias y una decena de páginas finales de notas y bibliografía.

¿Qué nos puede aportar este libro?

¿Cómo es posible que en una generación se hayan multiplicado por diez los casos de depresión? ¿Por qué la depresión afecta al doble de mujeres que de hombres? El Dr. Seligman desarrolla y responde estas dos cuestiones tan interesantes, y las conecta con un mismo mecanismo: cómo nos explicamos lo que nos ocurre.

El mensaje más importante reside en el optimismo y la relevancia que tiene en las personas: quien es capaz de interpretar con optimismo lo que le sucede será capaz de superar los problemas y de gozar de una alta autoestima. Hay una advertencia importante: no se trata de aplicar esa pauta en todas las situaciones, porque podría ser incluso peligroso (por ejemplo, en las inversiones económicas no es recomendable). Seligman llama a esa idea optimismo flexible, y es la aportación más madura del libro: no defiende el pensamiento positivo indiscriminado, sino saber cuándo conviene.

El libro nos va a permitir medir nuestro índice de optimismo con el test ASQ, identificar cómo es nuestra pauta explicativa y aprender a ser más optimistas. Hay además una cuestión muy valiosa sobre las señales de depresión en los niños, que nos permite enseñarles técnicas de optimismo o, al menos, identificar conductas perjudiciales.

¿Cuáles son los mensajes más importantes?

En primer lugar se detalla el concepto de la impotencia aprendida —hoy más difundido como indefensión aprendida—, clave para entender el optimismo: si aprendemos que no podemos hacer algo, nosotros mismos activaremos los mecanismos que nos impidan conseguirlo aunque sea posible. El hallazgo procede de los experimentos que Seligman realizó en 1967 junto a Steven Maier en Pensilvania.

El segundo mensaje es la pauta explicativa: el optimismo, en esencia, trata de cómo cada persona interpreta lo que sucede a su alrededor. ¿Cómo reconocer pensamientos optimistas o pesimistas? Hay tres características que diferencian cómo nos explicamos los contratiempos:

Permanencia. La conducta pesimista piensa que los contratiempos son permanentes en el tiempo; el optimista los valora como circunstanciales.

Amplitud. El alcance de los contratiempos es universal para el pesimista; para el optimista se trata de algo específico.

Personalización. Una personalización interna de los problemas conduce al pesimismo y a una baja autoestima; por el contrario, una personalización externa sería optimista y nos llevaría a unos niveles altos de autoestima. El propio Seligman advierte que es la menos determinante de las tres —gobierna la autoestima, mientras permanencia y amplitud gobiernan la persistencia— y que no equivale a culpar siempre a los demás.

Las consecuencias de una pauta explicativa pesimista son que se puede llegar fácilmente a la depresión, que los resultados en el trabajo quedan por debajo del talento, que la salud no es tan buena como podría ser y que la vida no es tan placentera como podría ser.

El tercer mensaje son las técnicas para pasar a una pauta explicativa optimista, basadas en el modelo ABCDE (adversidad, creencia, consecuencias, discusión y energización), que a través de cinco etapas, cada una con sus herramientas, nos ayudan a interpretar los sucesos de un modo optimista. Es una adaptación del esquema ABC de Albert Ellis y de la terapia cognitiva de Aaron Beck, y su etapa decisiva es la discusión: refutar la propia creencia con evidencias, no repetir mensajes positivos.

El cuarto mensaje, el más aprovechable en clave empresarial, es que el índice de optimismo predice el rendimiento. El estudio de Seligman y Peter Schulman con agentes de seguros de vida (Journal of Personality and Social Psychology, 1986) halló que quienes puntuaban en la mitad superior del ASQ vendieron un 37 % más en sus dos primeros años y que los pesimistas abandonaban antes. La compañía incorporó el test a su selección.

¿Cómo es la lectura?

A pesar de que la temática puede resultar compleja, el autor aborda principios fundamentales de psicología con un enfoque muy práctico y muchos ejemplos que facilitan la comprensión.

La primera parte hace de introducción y cuenta parte de la biografía del propio autor —que resulta esencial para crear el contexto adecuado—, exponiendo los principales conceptos. La segunda parte es la más densa, puesto que trata la aplicación de las pautas explicativas en distintos ámbitos, aunque aquí está uno de los capítulos estrella: el que evidencia que una contratación basada en el índice de optimismo puede ser la mejor manera de seleccionar al candidato idóneo. La tercera parte es ligera: las técnicas son sencillas y se apoyan en muchos ejemplos.

¿Por qué leer este libro?

Tanto en nuestra vida personal como en nuestro entorno profesional es imprescindible aplicar el optimismo: no es algo innato, es algo que se puede aprender y desarrollar, y que se prescribe como la mejor forma de prevenir depresiones.

Es especialmente útil para quien tenga responsabilidad sobre personas —selección, dirección de equipos, comercial, docencia— y para cualquier padre o madre interesado en cómo se forma la pauta explicativa en la infancia. Lo que lo diferencia de la literatura habitual sobre actitud positiva es que aquí hay experimentos, cifras y referencias detrás de cada afirmación, y una honestidad poco frecuente: dedica páginas a explicar cuándo el optimismo es mala idea.

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Ficha del libro

Título: Aprenda optimismo. Haga de la vida una experiencia maravillosa

Título original: Learned Optimism: How to Change Your Mind and Your Life

Autor: Martin E. P. Seligman

Edición original: Alfred A. Knopf, Nueva York, 1990

Editorial (España): Debolsillo, colección Clave (Random House Mondadori), Barcelona

Páginas: 370 (376 en reediciones posteriores)

ISBN: 978-84-9908-797-9

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